¿Masticar chicle puede causar problemas en la mandíbula?
¿Masticar chicle puede causar problemas en la mandíbula?
Masticar chicle es una actividad común que muchas personas realizan a diario. Se suele asociar con beneficios como refrescar el aliento, reducir el estrés o incluso ayudar en la concentración. Sin embargo, ¿te has preguntado alguna vez si masticar chicle puede causar problemas en la mandíbula? En este artículo, te explicaremos en profundidad cómo esta práctica aparentemente inofensiva podría afectar a tu salud mandibular, especialmente si se convierte en un hábito excesivo.
El funcionamiento de la mandíbula al masticar
La mandíbula se mueve gracias a un complejo sistema de músculos, tendones y articulaciones, principalmente la articulación temporomandibular (ATM). Esta articulación es la encargada de permitir los movimientos de abrir y cerrar la boca, hablar, comer y, por supuesto, masticar.
Cada vez que masticas, tus músculos faciales realizan un esfuerzo. Aunque está diseñada para soportar estos movimientos repetitivos, cuando se excede en la frecuencia o la intensidad, pueden aparecer molestias y complicaciones.
¿Cuándo masticar chicle se convierte en un problema?
Masticar chicle de forma ocasional no suele representar ningún riesgo significativo. El problema surge cuando se convierte en un hábito constante y prolongado. Las personas que mastican chicle durante varias horas al día están forzando de manera repetida los músculos y la ATM, lo cual puede desencadenar distintos problemas, como:
- Trastornos de la articulación temporomandibular (ATM)
El esfuerzo repetitivo puede generar trastornos temporomandibulares, que incluyen síntomas como:
- Dolor en la mandíbula.
- Chasquidos o ruidos al abrir o cerrar la boca.
- Dificultad o dolor al masticar.
- Dolor de cabeza o dolor en el cuello.
Estos síntomas afectan la calidad de vida y pueden requerir tratamiento especializado en una clínica dental.
- Fatiga muscular
Así como cualquier músculo del cuerpo puede agotarse tras un esfuerzo excesivo, los músculos masticatorios también pueden fatigarse. Esto puede provocar dolor facial, especialmente en los músculos de las mejillas y alrededor de las orejas.
- Desgaste dental
Aunque no está directamente relacionado con la mandíbula, es importante destacar que el acto continuo de masticar chicle puede llevar a un desgaste prematuro del esmalte dental, especialmente si el chicle contiene azúcar. Además, el acto constante de masticar también puede acentuar problemas de bruxismo (rechinar de dientes).
- Desequilibrio muscular
Masticar siempre en un solo lado de la boca puede causar un desarrollo asimétrico de los músculos faciales, lo que no solo afecta la estética, sino también puede desequilibrar el funcionamiento de la mandíbula.
¿Qué tipo de chicle es más perjudicial?
El tipo de chicle también puede influir. Los chicles duros o aquellos que requieren un esfuerzo extra para ser masticados aumentan el riesgo de tensión mandibular. Además, los chicles con azúcar pueden aumentar el riesgo de caries, sumando un problema adicional a la salud oral.
Se recomienda, en caso de consumir chicle, optar por chicles sin azúcar y limitar el tiempo de masticación.
¿Cómo saber si masticar chicle te está afectando?
Algunos signos de que masticar chicle podría estar afectando tu mandíbula incluyen:
- Dolor o rigidez en la mandíbula.
- Sensibilidad al masticar alimentos duros.
- Chasquidos al abrir o cerrar la boca.
- Dolores de cabeza frecuentes o dolor en los oídos.
Si presentas alguno de estos síntomas, es recomendable consultar con un dentista especializado en trastornos de la ATM.
Consejos para proteger tu mandíbula
Si quieres seguir disfrutando del chicle sin afectar tu salud mandibular, te recomendamos seguir estos consejos:
- Modera el consumo: Mastica chicle solo por breves periodos de tiempo.
- Alterna el lado de masticación: No mastiques siempre del mismo lado.
- Elige chicles blandos y sin azúcar.
- Descansa tu mandíbula: Si notas molestias, evita masticar y consulta a un especialista.
- Realiza ejercicios mandibulares suaves: Algunos ejercicios pueden ayudar a relajar los músculos faciales.
¿Cuándo acudir al dentista?
Si sientes dolor persistente en la mandíbula, o experimentas dificultades para abrir o cerrar la boca, es fundamental acudir a una revisión dental. Un especialista en ATM podrá evaluar tu caso, diagnosticar posibles trastornos y ofrecer un tratamiento personalizado, que puede incluir desde terapias de fisioterapia hasta el uso de férulas de descarga.
Masticar chicle, en sí mismo, no es perjudicial si se realiza con moderación. Sin embargo, convertirlo en un hábito prolongado puede llevar a problemas en la mandíbula, como trastornos temporomandibulares, fatiga muscular y desgaste dental. Escuchar a tu cuerpo y actuar ante los primeros síntomas es clave para mantener tu salud oral y general.
En Clínica Dental Drs. Pedrol Mairal, contamos con especialistas en el diagnóstico y tratamiento de problemas mandibulares. Si tienes molestias en tu mandíbula o dudas sobre tu salud dental, no dudes en contactarnos. ¡Tu bienestar es nuestra prioridad!
