Dientes natales y neonatales: todo lo que necesitas saber
Dientes natales y neonatales: todo lo que necesitas saber
Los dientes natales y neonatales son una rareza odontológica que puede causar sorpresa y preocupación en los padres primerizos. Aunque poco comunes, son una realidad clínica que debe ser atendida por un profesional en odontopediatría.
- Dientes natales: están presentes en la boca del recién nacido desde el momento del nacimiento.
- Dientes neonatales: erupcionan durante los primeros 30 días de vida del bebé.
Ambos tipos de dientes suelen aparecer en la región anterior de la mandíbula inferior, comúnmente en la zona de los incisivos centrales inferiores.
Frecuencia de aparición de los dientes natales y neonatales
La aparición de dientes natales y neonatales es poco común, ocurriendo en aproximadamente 1 de cada 2.000 a 3.000 nacimientos. Los dientes natales son más frecuentes que los neonatales.
¿Por qué aparecen?
La causa exacta no siempre se conoce, pero existen varios factores asociados:
- Factores genéticos: suele haber antecedentes familiares de dientes precoces.
- Síndromes genéticos: pueden estar relacionados con síndromes como el de Ellis-van Creveld o el síndrome de Sotos.
- Factores ambientales o infecciosos: se ha sugerido una posible relación con desnutrición, fiebre materna durante el embarazo o infecciones virales.
- Superficialidad del folículo dental: los dientes se forman muy cerca de la superficie gingival, lo que favorece su erupción anticipada.
¿Son dientes verdaderos?
Sí, en la mayoría de los casos, los dientes natales y neonatales son dientes verdaderos, es decir, dientes primarios (de leche) que simplemente han erupcionado antes de lo habitual.
Sin embargo, también pueden presentarse dientes rudimentarios o supernumerarios, que son dientes incompletamente desarrollados y sin raíz.
¿Cómo diferenciarlos?
- Diente verdadero: estructura normal, bien desarrollado, corresponde al diente primario.
- Diente rudimentario o supernumerario: pequeño, mal formado, sin raíz, puede ser móvil.
¿Qué problemas pueden causar?
Aunque algunos bebés no presentan molestias, los dientes natales y neonatales pueden ocasionar varias complicaciones:
- Riesgo de aspiración
Si el diente es móvil, existe el riesgo de que el bebé lo trague o lo aspire, especialmente si no tiene raíz.
- Traumatismo en la lengua
Una afección conocida como úlcera de Riga-Fede puede desarrollarse debido al roce constante del diente con la lengua del bebé al succionar.
- Dificultades en la lactancia
El diente puede causar dolor a la madre o interferir con la succión del bebé, generando rechazo del pecho.
- Irritación de encías o labios
Pueden producir heridas o molestias en los tejidos blandos del bebé.
¿Es necesario extraerlos?
No siempre. La decisión de extraer o no el diente depende de varios factores:
- Grado de movilidad: si es muy móvil y hay riesgo de aspiración, se recomienda la extracción.
- Tipo de diente: si es un diente supernumerario, generalmente se extrae. Si es un diente primario bien formado, se intenta conservar.
- Presencia de úlceras o lesiones: si causa lesiones orales como la úlcera de Riga-Fede, puede considerarse su extracción.
Importante:
La extracción de dientes en recién nacidos debe realizarse con precaución, ya que antes de los 10 días de vida el sistema de coagulación del bebé aún no está completamente desarrollado. En estos casos, puede administrarse vitamina K para prevenir hemorragias.
¿Cómo cuidar los dientes natales y neonatales?
¿Cómo cuidar los dientes natales y neonatales?
Si el diente permanece en la boca, se deben tomar precauciones para mantener una buena salud bucal desde el primer día:
- Limpieza diaria con una gasa húmeda o un dedal de silicona suave.
- Revisiones odontológicas tempranas: se recomienda una consulta con un odontopediatra en las primeras semanas de vida.
- Monitoreo del desarrollo dental: es fundamental observar cómo evolucionan estos dientes con el crecimiento del niño.
¿Afectan el desarrollo dental futuro?
Si el diente natal o neonatal es un diente primario verdadero y se mantiene en la boca sin problemas, no suele haber consecuencias a largo plazo. Sin embargo, si se extrae un diente primario antes de tiempo, puede influir en la posición futura de los dientes permanentes o en la función de masticación y lenguaje. En estos casos, el odontopediatra puede recomendar un mantenedor de espacio para evitar maloclusiones.
Conclusión
Aunque la aparición de dientes natales y neonatales puede generar inquietud, en la mayoría de los casos no representan un problema serio si se diagnostican y se manejan adecuadamente. Es fundamental contar con la evaluación de un odontopediatra para determinar si el diente debe conservarse o extraerse, y para guiar a los padres en el cuidado oral desde el nacimiento.
